Se realiza con estructura de aluminio, totalmente herméticos al agua y el viento, ofreciendo grandes prestaciones aislantes frente a los agentes atmosféricos, que garantizan una optimización en el consumo energético.
Cada módulo corredizo está integrado por 2 o 3 hojas, 1 fija superior y el resto corredizas (que se deslizan detrás de la primera) otorgando una apertura de entre el 50 y el 66% del total del cerramiento. Están preparadas para recibir todo tipo de cristales y policarbonatos. Este techo permite la implementación de sistemas motorizados o de sistemas manuales con mecanismos a polea.